NUESTRA VISIÓN DE CUBA




El viajar combate el egocentrismo y la autocontemplación. Hacerlo facilita el conocimiento ajeno, la entrada en otras culturas y otros modelos de convivencia. Si lo hacemos a un destino tan especial como Cuba, se aumenta el cúmulo de sensaciones. Mi mujer y yo tuvimos la suerte de podernos incorporar en un viaje solidario y cultural en el que estaban incluidas conferencias, visitas hospitalarias, museos peculiares y colegios.




Cuba es un país verde regado con lágrimas multirraciales, con todos los matices que van desde el blanco europeo al color de la hoja seca del tabaco. Los mismos cubanos, con su gran sentido del humor, te invitan al símil. Te refrescan la memoria de la historia colonial de España cuando ves reflejado a todo un pueblo en su producto más representativo: el puro habano. Mientras el cuerpo, incluso las cenizas, representan al pueblo llano, la vitola representa a sus dirigentes.




Cuando logras despojarte de las sicologías del visitante y te adentras en las entrañas del país, detectas que te encuentras en un lugar amigable y reconfortante, y sientes dos grandes gratificaciones: el mismo lenguaje y una generosidad desbordante. Hablando en castellano con gentes de razas extremas nos hemos sentido universales. Creo que era un sentimiento que me faltaba por rellenar. Siempre he sentido envidia de la universalidad de otros idiomas como el francés y el inglés.




Incluso nos sentimos cerca de esta ciudad de Sevilla cuando sobre una de las torres del antiguo palacio del Gobernador vimos esculpida una figura similar a nuestro Giraldillo que ellos llaman La Giraldilla.




Una noche asistimos, dentro del entorno amurallado del Castillo de defensa del puerto de La Habana, a lo que llaman “El cañonazo”. Rememoran una vieja costumbre hispana de aviso para el cierre nocturno de las que fueron puertas de la ciudad de la Habana. La conservan desde la época colonial. Resulta altamente emotivo.




Cuba es un país que solemos llevar en el corazón y que despierta emociones. Buscamos razones para quererla.
Busco que te quiero Cuba,
que tengo raíces de amor en la memoria,
y trayectorias de dolor,
y de olvido;
momentos de esplendor
y siglos de difícil gloria.

Busco que te quiero, Cuba,
donde nunca soñé que te quería:
en el ritmo escondido de mis moléculas
y la desesperación de pasadas despedidas.

Busco que te quiero Cuba,
en la reconstrucción de tantas historias…
No siempre bien relatadas
No siempre sabiamente construidas.

Pero busco porque te quiero Cuba,
porque he bebido tus dulzuras exprimidas,
recogidas en sombreros de coral.
Busco el latir constante de tu ciudad
acercándome a la fácil convivencia
de tu gente, infaustamente enamorada,
diplomada en elegancia dialéctica.

Busco que te quiero Cuba,
por tu verdor desbordante
y tu pudor incompleto.
Quizás por eso, por todo eso, te quiero




Cuba es un retazo de memoria en la Historia de España, con todos los alicientes de la personalidad hispánica. Tras nuestro acercamiento a entornos populares destaco dos facetas: la contradicción y el quijotismo.




Cuba es un país contradictorio. Anoto una frase pronunciada por Fidel Castro: “Toda revolución se justifica por la necesidad de un cambio”. Tras más de cuarenta años la realidad es contradictoria. Como todos sabemos, la respuesta real es la permanencia en el poder, en un gobierno conservador, sin permitir la existencia de elementos correctores y mucho menos críticos. Curiosamente hacer oposición social en Cuba se denomina “ir a la izquierda”, lo que no deja de ser contradictorio en un país teóricamente de izquierdas.




Existe una Habana colonial siguiendo los influjos de la presencia española, con edificios neoclásicos preciosistas, donde las calles llevan rotulados, muy al estilo español, nombres de santos, de personajes históricos, de provincias españolas, etc. Y también existe una Habana americana siguiendo el periodo de influencia americano, donde se elevan rascacielos. Es la barriada de El Vedado, donde se rotulan las calles con letras y números, al estilo neoyorquino.




Cuba es un país grande y pequeño a la vez. Siendo uno de los países más conocidos internacionalmente en popularidad, en música, en turismo, en atletismo. Por el contrario, su peso económico es insignificante.
Cuba es profundamente religiosa y creyente. Ha tenido que creer por obligación. Los dirigentes por tradición y el pueblo, mayoritariamente procedente de esclavos, por lógica dependencia. Para la mayoría de la población, sus creencias son bipolares. Su ascendencia africana les invita a ello. En las casas pueden verse imágenes católicas en compañía de divinidades de una santería Yoruba procedente de las tribus de los márgenes del río Níger. Por estos mismos orígenes africanos tienen desmitificada la sexualidad, que a la vez compaginan con un trato pudoroso y tímido.




Cuba es pobre tanto en su economía doméstica como estatal, y a su vez es el país de América más rico en cultura y en conciencia social.
La pobreza social se manifiesta principalmente en los transportes. Los transportes públicos están tan limitados y saturados que todo medio de transporte debe ponerse a disposición de los usuarios. En las carreteras, todos los coches tanto oficiales como particulares tienen la obligación de parar a las personas que se lo soliciten. De hecho existe una policía de carretera especial que vigila la ocupación de los vehículos.




Veo a Cuba como una rosa que se esfuerza por florecer en un campo de gladiolos y de captus, y de flores secas queriendo reverdecer, y de flores enanas querido sobrevivir, y de flores recién plantadas queriendo simplemente nacer.




Rosa de Cuba,
que duermes el invierno antártico
y como el Ave Fénix renaces
de huracanes indolentes y dardos envenenados

Rosa de Cuba,
especie tipificada de diosa
en un Caribe de muertos flotantes,
que dueles a quien te quiere
y puedes a quien te culpa

Rosa de Cuba,
placer incierto,
héroe en solitario,
imaginación,
zurcir sobre roto,
flor en el desierto,
ritmo hospitalario,
analgésico ron,
corazón de oro,
esperanza oculta.

Rosa de Cuba,
plantada en un jardín doliente
entre eructos de ciclópeo de retumban
en llamaradas de muerte.
Pero la rosa se riega con su propio llanto,
y emerge;
y se alimenta de hervores de angustia,
y florece.

Cuba es un país quijotesco, como quijotes fueron algunos de sus colonizadores. Los cubanos son extremadamente generosos dentro de su estrechez. Siendo un país de carencias básicas, organiza lo que ellos llaman “Operación Milagro”. Una vez al año invitan a necesitados de países amigos, más necesitados que ellos, a asistir a los hospitales de la isla para ser operados. Los visitantes, procedentes de países como Angola, Honduras, Bolivia, Isla de Java, Santo Domingo, Haití, etc. tienen viaje, estancia e intervención quirúrgica gratis. Pero no penséis que la oferta la hacen para presumir de centros hospitalarios, no. La verdad es que para un occidental acomodado da pena verlos. De lo que pueden presumir es de personal sanitario.




Con la enseñanza pasa algo parecido. Tienen en desarrollo la campaña que lleva por nombre: “Yo si puedo”. No se permite el analfabetismo. Los padres tienen la obligación de llevar a sus niños al colegio. Existe un control muy estricto en este sentido. Los llamados CDR ( Comités de Defensa de la Revolución) están estructurados en células que llegan a todos y cada uno de los barrios. En La Habana visitamos Ciudad Libertad, una especie de ciudad universitaria con institutos de enseñanza media y centros especializados para deficientes físicos y psíquicos donde pudimos entrar en el Museo del Analfabetismo. Allí nos contaron cómo en base a la generosidad de 150000 estudiantes mayores de 13 años, ejerciendo como maestros, erradicaron el analfabetismo adulto en toda la isla.




Un detalle curioso: en la visita a colegios nos llamó la atención que dedican espacios de tiempo no sólo a la limpieza de las aulas sino también del entorno urbano en que se sitúa el centro.
¿Sabéis cuanto gana un maestro cubano? El que más, quizás por antigüedad u otros pluses, posiblemente 20 Euros al mes. El salario normal se sitúa alrededor de los 12 Euros/mes. Por eso existen las cartillas de racionamiento y existe una corrupción generalizada y aceptada, y una prostitución de fácil hallazgo, y maestros trabajando de taxistas clandestinos y médicos como vendedores ambulantes, y unos deseos declarados de salir del país de una importante parte de la población.




Cuba tiene unos paisajes preciosos, tanto naturales como urbanos, y unas ciudades coloniales como Trinidad o Santo Espirito que te trasladan a épocas de leyenda.
La isla de Cuba está situada en una plataforma marítima de escasa profundidad que permite la existencia de islotes de manglares, una belleza natural digna de admirar. El literal cubano es mayoritariamente arenoso, de una arena blanca que invita a pasear dejando volar la imaginación.




Tras varios días de convivencia, es fácil apreciar que los cubanos saben vivir y la mayoría sabe enjuagar sus penas con ron y con son. Llevan el ritmo en la sangre.




He viajado a la dignidad
y he encontrado tu grandeza
Cubano de son
Cubano de mezcla

He paseado por tus calles
y he encontrado la pobreza
Cubano de son
Cubano de mezcla

He buscado la estrategia
y he encontrado tu pasión
Cubano de mezcla
Cubano de son

He adaptado mi exigencia
y he alcanzado la ilusión.
Cubano de mezcla
Cubano de son

He buscado tu mentira
y me ha espantado tu estrechez
Cubano de orgullo
Cubano de sensatez

He buceado en mi historia
y he encontrado tus triunfos
Cubano de sensatez
Cubano de orgullo

Tu mirada de deseo es
tu canción desesperada
Cubano de diversión
Cubano de esperanza