VIAJE A ARGENTINA

ARGENTINA,
país privilegiado,
de desmedidos contrastes,
donde la Naturaleza
ofrece exclusivas grandiosidades 


Llegamos al aeropuerto de Ezeiza, Buenos Aires




Pero nuestro primer objetivo era desplazarnos al
noreste de Argentina, la provincia de Misiones.
Allí está la zona de las tres fronteras.
Paraguay, Brasil y Argentina se juntan
en la unión de los ríos Iguazú y Paraná.  


Zona selvática donde aún se mantienen reservas de la etnia guaraní. Sobreviven con la artesanía de abalorios y animales representativos de la zona.





Visitamos los
yacimientos
mineros de
Wanda 


Y las majestuosas Cataratas de Iguazú





Video de las Cataratas de Iguazú  







Paseamos por zonas boscosas de gran riqueza vegetal y una fauna peculiar  



EL RÍO IGUAZÚ

El río Iguazú, vital y generoso,
aliado de verdores y de lluvias,
compañero de selvas y humildades,
despierta emociones de un tesoro.

El río Iguazú creó vergeles de encuentro
en tres civilizaciones históricas:
guaraní, ibérica y africana
enlazadas por los envites del tiempo

En esta conjunción, es el desnivel
que convierte la abundancia en cataratas.
El agua se permite el grito arrogante
de su potencia, y la estridencia al caer.

El rio Iguazú salpica admiraciones
desbordando horizontes plateados,
haciendo natural lo inconmensurable;
que hace medible y prescindible al hombre

Pero el río Iguazú ya no está sólo
en su fecundidad ni en su belleza.
La Humanidad le premia su hermosura
y le llena de miradas y de asombros

José Luis Glez Cáceres 


Días de tránsito en Buenos Aires: Plaza de Mayo con su conocido obelisco, la plasmación en el pavimento de los Pañuelos de las Madres de Plaza de Mayo, el Barrio de Boca, etc




El humilde sepulcro de Eva Peron, el Tango, el Delta del Tigre, tópicos argentinos, Los Kirchner.




Posteriormente nos desplazarnos al sur, a la zona de Glaciares de La Patagonia. Nos albergamos en El Calafate, junto al Lago Argentino donde desembocan gran número de glaciares.






Video del Glaciar Perito Moreno  






Para finalizar el viaje, he aquí un poema dedicado a Los Glaciares, ilustrado con imágenes anecdóticas.


LOS GLACIARES PATAGÓNICOS

El blanco gigantesco
resplandece
ante la expectación del visitante
y lo convierte
en gélidas lenguas de titanes.
Magnitudes de grandeza
canalizadas
en cauce de níveas densidades
Valles impolutos,
extensas mesetas de cisnes
aleteando,
como un paraíso de nubes
al abrigo protector de coronas
nevadas.
Belleza sobre pureza.
Azules de helada piel
salpicando el horizonte:
pinceladas de magenta
en un paisaje encantado.
Los lagos de aguas dulces,
deshabitadas,
son destino de coquetos carámbanos,
descanso de ruidosos desprendidos
y reflejo
de admiraciones, fotogramas y suspiros.

José Luis Glez Cáceres